miércoles, 12 de octubre de 2011

Bola de cristal.



Esta es la historia, la historia de un niño que veía su infancia transcurrir a través de una bola de cristal. Una bola hecha a su media, que había ido creciendo con él, nunca supo la razón de la existencia de esa bola de cristal, la razón por la que estar encerrado. Así vivió en su bola de cristal desde que nació. Pero claro era un niño su máxima preocupación era jugar. Hasta que creció y vio que a través de la bola se veía a otros niños, otros niños como él, más niños encerrados en bolas de cristal. Pero nadie entendía porque estaban encerrados. Así fueron creciendo a medida que pasaban los años, los años transcurrían y nadie tenía alguna respuesta al porqué de estar encerrados en bola de cristal. Temerosos los niños ya adultos se agruparon todos en un mismo lugar para decidir qué hacer, pero no podían comunicarse entre ellos. Sólo los gestos servían para decir algo de vez en cuando. Hasta que un día, al niño de mi historia por casualidad le dio por gritar preso por el silencio, grito y grito todo lo que pudo, hasta que la bola de cristal se rompió. Se dio cuenta de que estaba respirando un aire distinto, que veía todo distinto. Decidió ayudar a los demás, e intento decirles que lo único que debían hacer era gritar todo lo que sientan. Expresar sus sentimientos. Los niños ya adultos cansados de todo decidieron gritar tanto como pudieron. Se desahogaron y gritaron tanto que todas las bolas de cristal se rompieron. Así el silencio abrumador que antes había se acabó entre sonidos del cristal cayendo al suelo y los gritos de felicidad de cada uno. Ahora sabían que la mejor forma de superar todo era expresarse, no tener miedo nunca.

sábado, 1 de octubre de 2011

¿Por qué ser feliz?


La felicidad la resumo como algo que sencillamente está presente en todo lo que nos consterna, gracias a ella no decaemos en un agujero negro de oscuridad del que no podríamos escapar, gracias a ella existimos y podemos seguir en este mundo aguantando los golpes que nos da. La felicidad nos la dan aquellas cosas que son simples pero que tiene una gran repercusión sea la familia, los amigos, las mascotas, o aquellas cosas que sencillamente nos hacen recordar las cosas buenas. No digo que nunca hay que estar triste, la tristeza es un síntoma de que sentimos, de que somos personas y que lo único que venimos a hacer en este mundo es vivir, sea estando tristes o de otra forma. Pero hay que tener en cuenta que la felicidad viene como se va, y que cuando viene lo mejor es vivirla a tope, porque nunca sabemos que puede pasar al día siguiente, ya que vivimos en mundo que está en constante cambio y nunca sabemos lo que puede pasar...

Además siempre están los amigos aquellas personas que a los que les importas y que nunca te darán la espalda, si en realidad son tus amigos claro.


Esto se lo dedico a mi MAPS que si no te gusta te aguantas, que es coña solo espero que aunque te vaya por momentos mal, sepas que no estás sola y que no eres la única a la que el mundo le ha tratado injustamente. Pero quiero que sepas que siempre contaras conmigo y con los demás...



Obsesión.

Capítulo 4: Otra gran farsa.


Una vez que había entrado en casa, agitado y abrumado por todo lo que le había ocurrido en muy poco minutos, decidió sentarse en el sofá de la sala y decidió esperar a que ella llegase, aun así no sabía qué hacer cuando ella llegase, puesto que ahora tenía serias dudas sobre si sí eran novios o no, y si no lo eran por qué le había estado mintiendo tanto. Mientras el sonido de las llaves al abrir la puerta retumbaba en su cabeza, su corazón se agitaba y latía cada vez más rápido sin saber que era lo que iba a hacer. 

Cuando entró, ella se dirigió a la sala en busca de él, y vio él estaba sentado con cierta expresión abrumadora- ¿qué te pasa?- le pregunto ella. Y el sin saber que contestarle se quedó callado, hasta que un minuto después reaccionó - Nada, sólo que estaba pensando en nuestra relación- respondió él con
cierto titubeo. -¿Y en qué piensas?- pregunto ella con cierto tono de felicidad y a la ves con un poco de miedo por la respuesta que el podría darle. Él mientras se levantaba poco a poco del sofá con una expresión dubitativa de lo que podía responder, le dice: - Pues estaba pensando en que nuestra relación tiene que ir un paso más allá, puesto que tú me has cuidado mucho, y ya que somos novios, en fin, que quiero compartir más cosas contigo-.

Ella consternada por tal respuesta, y a la vez un poco insegura porque no sabía lo que estaba ocurriendo, ya que le resultaba un poco extraño tal cambio de decisión de un día para otro. Pero aun así no hizo caso a sus inseguridades, y decidió creerle. Lo que ella no sabía era lo que se le estaba pasando por la cabeza a él. Él decidió seguir con la farsa, y para ello pensó que lo que mejor podía hacer es seguir con esta mentira hasta que ella misma se descubriese, pero aun así tenía miedo porque no sabía hasta donde estaba dispuesto a llegar y lo que  podría pasar si ella le descubriese.

Mientras comían él se encontraba asustado por lo que podría pasar, pero aparentaba estar a gusto y feliz, mientras en su mente recorrían vagos recuerdos de lo que había sucedido y cada vez crecían mas sus dudas, pero aun así quería continuar, quería ver hasta qué punto estaba ella dispuesta a llegar con aquella farsa. Aun así él no podía recordarlo todo,  por eso las dudas eran todavía más grandes.

Cuando se fueron a acostar, ella iba contenta porque por fin el había aceptado dormir en la misma cama, y eso ya era algo. Estando en la cama, él estaba nervioso, y ella, claramente estaba feliz. Ella esperaba que esa noche intentaran algo más que sencillamente dormir. Pero él no sabía qué hacer, estaba dudando por todo lo que estaba ocurriendo, él se acostó en la cama dándole la espalda a ella y solamente se dedicó a pensar, mientras ella le observaba tranquilamente,  puesto que de momento ella se conformaba con eso.

Pasado un tiempo durante la noche el silencio ensordecedor que se percibía en la casa era incomodo, de un momento a otro en aquella casa inundada por el silencio, ese silencio se acabó, él se dio la vuelta y apasionadamente la beso entre tal silencio que ella se quedó sorprendida, pero aun así ella le respondió  igualmente, pero lo que no sabía era que él estaba haciendo un esfuerzo enorme para besarla. Entre tantos besos apasionados el descontrol gano en aquella casa en la que el silencio ya no era parte de ella y en lo que todo lo que ocurría se había olvidado por completo, ahora eran solo ellos, él y ella, nadie ni nada más. Así se perdieron entre besos placenteros y lentamente se fueron quitando la ropa para continuar con aquella apasionada escena de amor que estaba viviendo.

Cuando amaneció él se despertó con una gran culpa por lo que había hecho, puesto que el no pretendía llegar a tanto, pero lo que él no sabía era las consecuencias que esto iba a traer...