miércoles, 14 de septiembre de 2011

Obsesión.

capitulo 1: Comienzo



Él nunca lo supo, pero su vecina de enfrente estaba e constante vigilancia, siempre que el salía o llegaba a casa le vigilaba con tal desdén que llegado un día la descubrió.

Todo empezó porque él se había mudado a la casa de en frente hacia cuatro días, se trataba de una casa señorial, un poco extraño porque el vivía solo para haberse mudado a una casa. Así que los vecinos extrañados por tal situación siempre le estaban atosigando a preguntas y el siempre respondía que nunca le habían gustado los pisos, que le gustaba una casa grande y abierta y que lo mejor era asegurarse de tener una casa grande para cuando se casase y tuviese hijos, pero la gente aun así no comprendía tal capricho.
Él era joven, estaba trabajando como dentista en el mismo barrio, muy cerca de su casa. Allí en su trabajo fue donde la conoció a ella, una mujer encantadora que siempre estaba sonriente, pero lo que nunca podría saber era que ella se enamoraría tanto que llegaría a sentir una obsesión tan grande que podría terminar en un final muy triste.

Después de verlo por primera vez, se dio cuenta de que sentía una atracción enfermiza, aunque ella no lo supiese dentro de ella estaba naciendo algo nuevo, algo que podría llevarla a su propia destrucción como persona. Pasados los días, al principio solo le vigilaba cuando salía, cuando entraba, lo que hacía y lo que no hacía, estaba pendiente de él todo el tiempo, se había convertido en su obsesión. Luego decidió, como decisión premeditada, entrar en la casa de él. Y así estuvo varios días, entrando en su casa, fisgoneando, y no solo eso, se llevaba hasta sus más íntimas pertenencias.

Él se había dado cuenta de que en su casa empezaban a faltar muchas cosa, pero claro él no sabía nada, ni sospechaba, puesto que estaba absorto en su trabajo. Un día mientras se dirigía a su trabajo, ella decidió entrar a la casa de él nuevamente, pero lo que no sabía era que por una rara casualidad, él se había dejado las llaves de su lugar de trabajo, por primera vez en su vida, en lo que lleva trabajando. Así que tuvo que regresar a la casa, pero lo que nunca sabría que encontraría en ella era a su vecina.

Cuando entro a su casa vio que extrañamente la puerta estaba abierta, sin ser forzada (lo que no sabía era que su vecina en un descuido de él le había robado una copia de la llave en una fiesta que hizo por ser nuevo en el barrio), entonces entro en su casa, buscando por si había un ladrón y lo que encontró fue a su vecina fisgoneando en su casa.

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